Tiempo al tiempo

No creo que después de siete años. Mi mamá hubiese querido tanto a algún yerno, como quiere a la Tuk...
En parte porque no me vería así de feliz, y en parte porque la Tuk se la ha sabido ganar, con esfuerzo, dedicación y uno que otro sacrificio...

El fin de semana fuimos a pasar mi cumpleaños con mi familia. Llegamos el sábado en la tarde. Y nos volvimos el Domingo en la tarde. No voy a entrar en detalles menores. Sólo voy a hablar del regaloneo.
Llegamos a la casa de mi mamá. Mi abuela nos estaba esperando con un pie de limón, que en realidad era para ella. Linda la Curi.

Mi mamá nos tenía aguita mineral y coca-cola zero. (El vino lo llevábamos nosotras, por supuesto.) La torta pagada, sólo había que ir a buscarla el domingo.
Ah!. también le tenía guardados unos huesitos a la Rucia.

Igual es un poco patético que los viejos traten a la Rucia como si fuera su nieta.
Cuando fui a ver a mi papá, me bajé del auto a abrir el portón y sale mi papá de la casa y le abre los brazos a la Rucia como esperando que ella corriera hacia ellos. En vez de eso entró corriendo feliz y se fue a mear un árbol.

Hasta hace poco mi mamá disponía de la cama para ella sola, así que, cuando nos quedabamos allá dormíamos las tres, o mejor dicho las cuatro, porque la Rucia no podía dormir en el suelo. Y claro, la bajada de cama era muy dura para ella...
Ahora que mi mamá volvió con el madestro, queda la cama de una plaza disponible. Pero nos ofrecieron su cama y ellos dormirían en la chica.
Mi abuela también ofreció que nos quedaramos en su casa, y como la tía Distraída no estaba, ella ocuparía su cama y nos dejaba la suya, que es dos plazas.
Cuando llegamos nos ofreció un tecito, y nos lo quería llevar a la cama. La mandé a acostarse.
Y empezó a llamar a la Rucia para que durmiera con ella, ¡En la cama de la tía Distraída!
Recordé que antes de viajar, le vi un par de pulgas a la Rucia y le eché frontline, pero podía quedar alguna todavía, así que la eché a dormir al living.
Una pulga que quede, y tendré a la tía Distraída hasta el 2012 contándome la historia de la pulga en su cama.

El domingo, nos levantamos con la Tuk, fuimos al supermercado y a buscar la torta.
Después volvimos a la casa de mi mamá y nos pusimos a preparar cosas ricapiovolactovegetarianas para el almuerzo. Mientras mi mamá preparaba un costillar para que los carnívoros tuvieran algo putrefacto que se les descomponga en el estomago, y no salieran pelando...

Cuando venía de vuelta pensaba en mi familia.
Hace unos 10 años, cuando decidí empezar a salir del closet, asumí que perdería a mi familia. Le conté a los más cercanos y me alejé.
Entre mi madre y yo quedó un abismo, que sin la ayuda de la Tuk no hubiesemos cruzado jamás. Pero como ella es mamona no podía soportar vernos tan lejanas.
Durante ese tiempo, la tía Distraída propagó la noticia entre el resto de los familiares. Así que cuando mi mamá y yo nos volvimos a acercar, ya todos sabían y no había nada más que hablar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentarios...