Voces
Conversando sobre gente que habla como flaite porque quiere y no porque no tuvo otra opción. Recordé que lo que más me gusta o me mata las pasiones, en una persona, es su forma de hablar. Y cómo dice mi nombre. Como la mayoría de las lesbianas tengo un nombre weviado, que lleva una letra que la mayoría de lo chileno no decímo...
De hecho, la primera mina con que me metí, aunque era bien chana. No voy a decir que hablaba bien, porque no me acuerdo y trancé bastante en la época de cachar si me gustaban las tortillas.
Pero algo en su voz me llamó la atención.
Que susto. Esa mina tenía una amiga de temer. (Bueno, eran todas de temer.) Pero, puta la rota puntúa! Por eso no me gustan los rotos. Son tan patúos, nunca se ubican.
Atiné con su amiga, las acerqué a su casa y la mina ya estaba armando un paseo a la playa, "ahora que tenemos auto".
¿Podis creerlo?
Al menos la anciana era una dama. Caliente, la vieja culiá, pero una dama.
Siempre termino hablando cualquier wea...
Blog Silencioso.
Odio cuando entro a leer a algún blog y me chantan música. ¿No han pensado que yo tengo mi propia música? Es que lo encuentro una falta de respeto atroz.
Además, generalmente, son una lata las weas que ponen.
Antes me desgastaba tratando de encontrar de donde apagarlo. Ahora, cuando entro a una pagina y empieza la música, sencillamente la cierro.
La canción del día... (me cuesta decir "tema")
Lesbiana con sindrome premenstrual
Como me carga ir al doctor y sólo voy cuando no queda otra. Hace años que no voy al ginecólogo. Además que me gustaría ir a uno que sea gay, y que nos atienda a mi y a la Tuk, que tampoco ha ido. Y con un sólo bono. jajaja...
No sé si será algo tipico de la edad, o en realidad, es que estoy falta de pico.
A diferencia de muchas lesbianas yo no tengo picofobia, sólo es que nunca me enamoré de un hombre. Entonces, tal vez, a mi cuerpo le hacen falta ciertas cosas; olores u hormonas masculinas flotando en el aire, un Ph distinto y un poco de semen en la cara. En la boca ni cagando. No podría chuparle el pico a un weón.
Zombies
Me aterran los zombies. Me cago de miedo con todas las peliculas de zombies... Todas.
Incluso Shawn of the dead, que es una comedia. Tengo pesadillas cuando las veo y, a veces, cuando no las veo también.
Si el mundo tiene que terminar de alguna manera, que no sea con los zombies.
Creo que si lo pienso más profundamente, es el miedo a la perdida de la conciencia. Miedo a los seres humanos actuando sin corazón, a la pérdida de la razón, a la impotencia y deseperación de no poder hacer nada.
Miedo a que mi hermano ya no me reconozca, a que las personas dejen de ser personas.
A que alguien sea capaz de hacer caer a otro, para vivir unos segundos más de angustia y desesperación.
Miedo a que la inconciencia se propague, hasta que la última alma se apague.
Ojalá que algún loco salvador tire la bomba atómica, o las máquinas tomen el control. Prefiero pelear contra terminator.
Realidades paralelas
A veces pienso, que pasaría si yo, Sara María, hubiese nacido en otro lugar, en otras circunstancias, con otras creencias. ¿Sería la misma? Y creo que sí, hay algo dentro de mí que nunca cambiaría. Creo en la reencarnación. Creo que en esta vida sería capaz de matar, con odio y rabia a alguien que mata o maltrata un animal por puro gusto. Creo que mi vida anterior podría haber muerto en un campo de concentración judío o podría haber matado a un judío con rabia y odio y por puro gusto.
Mis manos
Pienso tan rápido, tantas cosas, tantas ideas de las que quisiera escribir, que las palabras se apelotonan en la garganta y mis manos no me siguen. Mis manos me censuran.
Apago mi cigarro, y pienso que si tal vez escribo tan rapido como pienso debe ser que todo resulté mas facil. Pero mis manos me traicionan. Tropiezan con el teclado, y al corregir todo cambia. Finalmente creo que son mis manos las que deciden lo que escribo. Y que por más que sueñe con plasmar mis ideas en algun lugar del ciberespacio, ellas...